Pasta de dientes para niños

PASTA DE DIENTES PARA NIÑOS

PASTA DE DIENTES PARA NIÑOS: ¿Cuál es mejor? ¿Con flúor o sin flúor? ¿Cuándo empezar a usar?

 

1.  ¿Qué pasta de dientes es mejor?

 

El flúor es una herramienta fundamental para la prevención de la caries infantil. Es por ello, que la elección de las pastas de dientes que utilizarán nuestros hijos es una decisión importante y por eso debemos tener en cuenta dos factores principales:

  • la presencia de Flúor en su composición
  • que la concentración de Flúor mínima sea al menos de 1000 ppm (partes por millón).

 

2.  ¿Cuánto flúor debe tener la pasta de dientes para niños? ¿Con flúor o sin flúor?

 

El hecho de que muchas de las pastas de dientes para niños se comercialicen con el nombre de “infantiles” o “baby” no garantiza que contengan la concentración de flúor mínima necesaria para proteger los dientes de nuestros hijos.

Aunque en los envases de las pastas de dientes para niños podemos encontrar reflejado con frecuencia el grupo de edad para el que están destinados, es recomendable verificar en la parte posterior del envase que el dentífrico contenga al menos la concentración de flúor arriba mencionada (1000 ppm de flúor, a menudo reflejado como ión F-).

Debemos tener en cuenta que las pastas de dientes de origen natural libres de fluor no brindan la protección anti-caries que los más pequeños necesitan.

 

3.  ¿Cuándo empezar a usar pasta de dientes para niños?

 

Comenzaremos a aplicar pasta de dientes con flúor desde la que sale el primer diente, individualizando la cantidad de pasta de dientes en función de la edad de nuestros hijos. Así, para niños menores de 3 años, la cantidad recomendada es la equivalente a un grano de arroz. En el caso de niños de 3 a 6 años, la cantidad debería ser similar a un guisante, mientras que en los mayores de 6 años, aproximadamente el tamaño de un garbanzo.

Aunque hemos resaltado que la concentración de flúor mínima que debe de tener la pasta de dientes para niños es de 1000 ppm, el odontopediatra es el responsable de modificar las recomendaciones para cada caso concreto, pudiendo aumentar su concentración en función del riesgo de caries que presente el niño.